Situada entre el más hermoso Mediterráneo y uno de los desiertos más “hollywoodienses” del mundo, la provincia de Almería descansa en la costa andaluza con su particular paisaje y encanto. Escaparse a una casa rural almeriense es una opción escogida hoy día por muchos viajeros, tanto de España como del resto de Europa. Las casas típicas de Almería son los hermosos cortijos, blancas edificaciones que suelen tener una sola planta, con arcos y grandes ventanas y un jardín autóctono en el exterior. Son casas cómodas llenas de encanto, y en ocasiones de gran tamaño, para poder albergar a grupos importantes de personas. Los cortijos de Almería se pueden ver repartidos por toda la zona del Cabo de Gata, una de las reservas marinas integrales más importantes de Europa que ofrece a los amantes del submarinismo y el buceo a pulmón unos maravillosos fondos, plagados de fauna y flora submarinas de increíble belleza.
La Sierra de Gata es otro de los puntos más visitados por los amantes de la naturaleza, con sus mil y una rutas y picos que se recortan contra el cielo y el mar. Pero tampoco hay que olvidarse de visitar el famosísimo Desierto de Tabernas, donde Sergio Leone rodó algunos de sus más famosos westerns, y que hoy día recrea aquellos tiempos dorados para asombro de los visitantes. Además, la Alpujarra de Almería es también un estupendo destino para aquéllos que busquen la tranquilidad y la independencia de una estancia en una casa rural andaluza. Los pueblos que salpican esta región son pintorescos, preciosos y tranquilos, rodeados de naturaleza y con la hospitalidad y la simpatía como norma general. Por todas estas razones, las casas rurales de Almería son la mejor elección para quienes busquen pasar unas vacaciones a su aire, en un alojamiento muy especial y con todas las comodidades e independencia necesarias; perfectas para quienes les gusta viajar en grupo sin horarios ni normas establecidas, y además situadas en una de las provincias más interesantes y hermosas de toda la comunidad autónoma andaluza.