Dominando la hondonada que le da nombre, esta ciudad con más de mil años de existencia se encuentra situada junto a la Sierra de Baza. Las tierras que le circundan tienen la categoría de Parque Natural y tienen aproximadamente 52.337 hectáreas y esta considerada como una isla climática ya que tiene mucha humedad y abundante vegetación. Podemos encontrar en estas tierras picos que superan los 2.000 metros.
Es una ciudad con gran cantidad de monumentos y en el arte que podemos encontrar en ella tenemos un libro abierto de las diferentes civilizaciones que han habitado en ella. Lugar destacado entre los monumentos que adornan la ciudad es la Alcazaba, desde la que se domina toda la población.
También tenemos muestras del arte religioso entre las que destaca la Concatedral de Santa María de la Encarnación, cuya portada es obra de Diego de Siloé,que tiene un origen gótico aunque se pueden adivinar en la misma rasgos del renacimiento. Dentro de la arquitectura civil destaca el Palacio de los Enríquez que fue construido entre los siglos XVI y XVII.
Los platos que se cocinan en esta tierra son de tipo vegetal y también de origen animal y de caza. Entre ellos podemos destacar la Olla matancera, Gurullos con perdíz y la Tortilla de Espárragos trigueros.
También en este pueblo podemos encontrar restos de algunos homínidos prehistóricos así como diversas culturas históricas. La tribu de los Bastetanos, pueblo íbero del siglo IV a.c. habitaron estas tierras y fundaron la ciudad de Basti que fue utilizada con posterioridad por los romanos para crear una importante base comercial. La llegada de los árabes provocó que en el año 713 se instalaran en Baza que se denomino durante su estancia Madinata Bastha, siendo habitada también por los almohades y los nazaríes. El 4 de diciembre de 1489 fue reconquistada por los cristianos tras vencer a los musulmanes que se encontraban en decadencia.