Un paisaje plagado de dunas, calas, playas que no han sido prácticamente transitadas por el hombre, acantilados cortados a pico, paisaje serrano y poblaciones pintorescas son lo que encontraremos en esta comarca, en la cual también se encuentra uno de los ecosistemas marinos, Parque Natural Cabo de Gata – Nijar, que ha sido declarado Reserva de la Biosfera.
38.000 hectáreas terrestres y 12.000 marítimas nos muestran uno de los ecosistemas naturales protegidos con más valor medioambiental de la parte sudeste de España. Aunque de apariencia feraz, nos muestra uno de los parajes dónde la biodiversidad aflora por doquier, con recursos de índole minero y salinas naturales que se han explotado de una manera responsable y sostenida consiguiendo con ello un equilibrio con el medio.
Los submarinistas encuentran en estas aguas y fondos marinos un universo en el cual conviven más de mil especies vegetales como bufalaga marina, lentisco, acebuche con otras únicas en el mundo como la palma enana y el palmito. La sierra de Cabo de Gata muestra enormes posibilidades desde el punto de vista de la observación naturalista, ya que especies como el lagarto ocelado, la víbora hocicuda, el erizo moruno tiene esta zona como habitat. Asimismo en las profundidades cercanas a la costa encontraremos serranos, salmonetes de roca y erizos de mar.
Aquellos que gozan del silencio y la naturaleza encontraran en el Parque Natural del Cabo de Gata muchos argumentos para pasar unas jornadas en pleno contacto con la naturaleza.
Bajo la égida de la Sierra de Gata nos encontraremos con un paisaje costero en el cual playas en las cuales las dunas avanzan al son que les marca el viento y la arena volcánica se enseñorean del paisaje. Dentro de la demarcación del parque natural también encontraremos la bahía de Genoveses que recibe el nombre por la flota genovesa que participó en el asalto crisitiano de Almería. De inigualable belleza, es en primavera cuando las amapolas en flor reverdecen su fisonomía, logrando unas estampas de gran belleza.


