Conil de la Frontera en Cádiz

 

Los primeros datos históricos de Conil se remontan al siglo VI antes de Cristo, en un documento que hablaba de las costas del sur de la provincia de Cádiz y habla de las gentes que en ellas moraban. Con posterioridad la llegada de los cartaginenses fundaron una serie de colonias que se dedicaban a la salazón de pescado.
El topónimo Conil proviene de lo abundosos que eran los conejos en este término municipal.
En la actualidad Conil cuenta con 20.301 habitantes y goza de un clima excelente que tiene influencia de la sociabilidad de los lugareños y en su filosofía de vida. A los viajeros se les rinde un trato especial que habla mucho de la capacidad de integrar lo foráneo que tienen los conilenses.
En Conil se dan 3.200 horas de sol al año que hacen que la temperatura se cálida en invierno y suave en verano, lo cual la hace muy atractiva para residir todo el año.
Otra de las características inmejorables de la costa de Conil es que no existe vestigio de construcciones en toda ella. La costa se encuentra en estado virginal lo que le confiere a la misma un paisaje singular. Su costa, por su especial configuración geológica ha sido propicia para el nacimiento de dos tipos diferentes de playas, por un lado las del norte que bañadas y erosionadas por el mar han dado lugar a múltiples calas y acantilados y aquellas que se encuentran en el sur, de materiales más maleables y que ha producido playas extensas con una gran acumulo de arena.

En los parajes del interior destaca, y así está incluida en el catálogo de Montes de la provincia de Cádiz desde 1.987, el monte “Dehesa de Roche” en cuyo interior podemos encontrar un conjunto de ecosistemas naturales. Tiene un gran interés tanto desde el punto de vista de la fauna y la ecología con un clima mediterráneo con calor y sequedad y con un índice pluviométrico moderado, siendo su temperatura media de 17º. Presenta elevaciones de poca entidad y con suaves pendientes por lo que en el mismo hay senderos que son aptos para la realización de rutas de senderismo.
Dentro de los ecosistemas naturales del interior también hay que mencionar al Prado de Castilnovo, lugar en el cual se produce la unión de la campiña con el litoral. En el mismo podremos encontrar restos de antiguas salinas con campos de cultivo de secano dónde principalmente se da el cultivo de cereal y tiene su origen la raza Retinto del género vacuno. Esta raza ha sido sumada por la Junta de Andalucía a los planes de recuperación de la misma y la podremos ver pastando en este paraje. En este paraje también encontraremos vestigios históricos en forma de torreón en la torre de Castilnovo que se usaba para la defensa y vigilancia de la costa.