Guía de Turismo Rural de Córdoba

Córdoba

Córdoba es una provincia que se encuentra situada en el sur de España, exactamente en la parte norte-central de la Comunidad Autónoma de Andalucía. Sus límites se encuentran localizados con las provincias de Málaga, Sevilla, Badajoz, Ciudad Real, Jaén y Granada. La capital de la provincia se encuentra situada en la ciudad de Córdoba. La provincia cuenta con una superficie de 13.769 kilómetros cuadrados y posee una población, según el censo demográfico del año 2008 de 797.785 habitantes. De los avecindados en la provincia, el 47% vive en la capital. La densidad demográfica de la provincia es de 58,88 habitantes por kilómetro cuadrado. Las tres zonas, bien diferenciadas, que podemos encontrar dentro de la provincia son Sierra Morena, situada al norte de la misma, el Valle del Guadalquivir que se halla en el centro de la misma y la Cordillera Bética, que se encuentra situada al oriente de la provincia. El clima que nos encontramos en esta demarcación territorial andaluza es plenamente mediterráneo continental, oscilando en la capital las temperaturas entre los 9,2 grados centígrados que podemos encontrar en Enero y los 37,2 grados centígrados que suele ser la máxima en Julio, aunque algunos años se han llegado a superar los 50º. El índice pluviométrico oscila, en la capital de la provincia, entre 600 a 750 milibares estando la mayor parte de las precipitaciones agrupadas entre octubre y abril. El territorio de la provincia se encuentra dividido en siete comarcas que son la del Alto Guadalquivir, Campiña Este – Guandajos, Campiña Sur Cordobesa, Subbética, Valle de los Pedroches, Valle del Guadiato, Valle Medio del Guadalquivir.

 

Hablar de Córdoba, como de muchas otras provincias andaluzas, es hablar de la influencia árabe en siete siglos de su historia. Córdoba fue la provincia que vio nacer a los Omeyas como dinastía. Centro de la vida económica, política y cultural de al-Andalus, la influencia de Corduba se extendió por buena parte de Europa y del mundo islámico. Llegado el siglo X después de Cristo, la ciudad de Córdoba (Corduba tal como la designaron los musulmanes) era la más poblada de Occidente y refulgía con brillo propio como lo hacían Constantinopla, Bagdad o Damasco. Durante la época de Almazor llegó a tener 250.000 habitantes. En la medina d ela ciudad se podía encontrar un alcázar, la mezquita principal y una extensa zona comercial. Alrededor de este epicentro se encontraban los barrios agrupados por las actividades que llevaban a cabo sus vecinos. En la época de Almanzor la ciudad se extendía a lo largo de 30 kilómetros. Además debido a que fue la capital del Califato de los Omeyas se creo una corte de funcionarios y dignatarios cuyas viviendas llegaron a representar el 20% de las que existían en aquella, hablamos del siglo X de nuestra era, época. El centro de la vida en la ciudad era sin lugar a dudas la Gran Mezquita cuya inicio de construcción data del año 785 cuando Abd al-Rhaman I inció las obras. Con la llegada del esplendor, Abd al-Rhaman III dedicó buena parte de su reinado a la construcción y reconstrucción de puentes, edificios, camino y fortalezas, y debido a la necesidad de competir con el resto de las grandes ciudades del orbe islámico, erigio la ciudad de Madinat az-Zahara que posteriomente se latinizo, su nombre, con el de Medina Azahara. La Córdoba Omeya se encuentra compuesta, aún en la actualidad, por 21 barrios que también contenían edificios colectivos de orden civil y religoso como la Mezquita o los baños públicos. Por siete puertas se llevaba a cabo la conexión con otras grandes ciudades bajo hégida musulmana: Zaragoza, Sevilla, Algeciras, Toledo, Badajoz o Talavera. La época Omeya produjo grandes hombres en casi todos los campos del saber, con personajes como Averroes o Maimónides.