Monumentos de Huelva

Casa Colón
Fue inaugurado en 1883 como Gran Hotel Colón. Es un lujoso establecimiento hotelero donde se celebraron los acontecimientos del IV Centenario del Descubrimiento de América. Poseía cuatro edificios de diferente arquitectura, algunos de inspiración colonial, y llamativos jardines. Actualmente se emplea como Sede del Festival de Cine Iberoamericano, aunque también es sede del Palacio de Congresos, Salas de Exposiciones, Archivo Municipal y otras oficinas municipales.

 

 

Barrio Reina Victoria Desarrollado por la Río Tinto Company Limited para sus trabajadores, el Barrio Obrero de Reina Victoria se edifica en 1.916. Está conformado por casas de una sola planta, que dan al conjunto una peculiar estética de evocación del más puro estilo británico.

 

 

Gran Teatro
El Gran Teatro se inauguró como "Real Teatro" en 1923, y actualmente sigue siendo el escenario más importante de la localidad. Hoy en día pertenece al Ayuntamiento y es marco de los acontecimientos culturales y académicos de mayor trascendencia en la ciudad, lo que permite que se mantenga como un sitio afincado en las tradiciones locales.

La construcción del teatro se encuentra influenciada por el eclecticismo característico de su tiempo, siendo de estilo neoclásico y con decoración encuadrada en la corriente denominada Segundo Imperio. El origen de este edificio está sustentado en la época de bonanza vivida en Huelva a finales del siglo XIX, una época pujante debido a los capitales extranjeros que habían llegado a la provincia y a la gran productividad de los emprendimientos mineros de Río Tinto.

Últimamente se han realizado sendas mejoras arquitectónicas, que han dotado de mayor funcionalidad a las tareas específicas y a las dotaciones, además de notarse un importante perfeccionamiento técnico en las instalaciones, que permite cumplir con las exigencias a las que está sometido como centro cultural por excelencia de la localidad.

 

 

Monumento a la Fe Descubridora
Este monumento se erige a dos kilómetros del centro urbano, en la confluencia de los Ríos Tinto y Odiel, y es sin dudas uno de los monumentos más llamativos que se han dedicado en todo el mundo al Descubrimiento de América.

La figura se debe a la escultora americana Gertrudis V. Withney, que concretó en 1929 una monumental representación de Colón en clave cubista.

 

Palacio Municipal de Huelva
Está situado en la Plaza de la Constitución y su construcción data del año 1949. Como detalle peculiar, puede marcarse que la característica principal de la arquitectura de este edificio es que corresponde al estilo neobarroco. La contribución principal de su constructor Alejandro Herrero son detalles de la construcción que componen el edificio como carpinterías, capiteles, escudos y cantería.

 

 

Paseo Santa Fe y Antiguo Mercado
Es una plaza central situada junto a la Iglesia de San Pedro, que posee un mercado realizado sobre comienzos del siglo XX, con un diseño que se sustenta en la remodelación del casco antiguo de la localidad.

Para su edificación se emplearon algunos conceptos novedosos, como el uso del hormigón en sus cimientos y el hierro en su estructura, por ejemplo. Su autor fue Manuel Pérez y González, entonces arquitecto municipal, que buscó primordialmente garantizar las condiciones higiénicas y sanitarias del edificio y de sus trabajadores. El resultado fue ejemplar: mesas de mármol para los puestos, ventanales de aireación o alicatado con azulejos para la impermeabilización. A pesar de todas estas medidas de avanzada, este edificio funcional, inaugurado en 1905, rápidamente cambiaría de funciones: Escuela de Artes y Oficios, Escuela de Capataces de Minas, Biblioteca Popular y Museo de Pintura.

 

 

Plaza de las Monjas
El convento de las Monjas Agustinas se construyó a principios del siglo XVI, entonces los historiadores suponen que la plaza se formó frente a su fachada en los primeros años de este siglo. El restante edificio que conforma la fachada de esta céntrica plaza es el Palacio de los duques de Medina-Sidonia, que fue desarrollado entre los años 1656 y 1657.

Cuentan que esta plaza histórica fue durante mucho tiempo uno de los principales centros de reunión para los vecinos de la ciudad en el verano, y que por esto se le prestó una importante atención cuando se realizaron los planes de reforma urbana. Estos fueron llevados a cabo por el arquitecto Francisco Monís y Morales, a finales del siglo XIX y principios del XX. Así, en 1907 se amplió la plaza, quedando luego de la reforma dotada de nuevo pavimento y de jardines y arbolado. Con posterioridad a la guerra civil se utilizó parte del convento para habilitar un ensanche hasta la plaza de San Francisco. En 1964 el Ayuntamiento acordó una ampliación que realizaron los arquitectos Alejandro Herrero y Ricardo Anadón, y que cambió notablemente la fisonomía de la plaza.

 

 

Plaza de toros
Esta plaza se inauguró el 5 de septiembre de 1902. Aquí peleaban, para celebrar las fiestas de La Cinta, las cuadrillas de “Machaquito” y las del ya afamado torero de la ciudad Miguel Báez. Pero de ese histórico y artístico lugar, que estaba inspirado en la plaza de toros de Madrid, hoy sólo quedan la Puerta Principal y algunas bóvedas.

La nueva Plaza fue inaugurada en 1984 y se levantó sobre los antiguos cimientos, con un proyecto que incorporaba una novedosa decoración con ladrillos de barro extraídos del río Odiel. Esta Plaza de Toros de La Merced tiene hoy el honor de ser uno de los mayores ruedos de España, dotado de una capacidad para siete mil espectadores y, sobre todo, el privilegio de haber sido testigo de importantes faenas y de glorias taurinas. Santuario de Nuestra Señora de la Cinta Localizado en la zona denominada "El Conquero", es el espacio que alberga a la Patrona de Huelva. Fue construido en el siglo XV en estilo mudéjar, y se caracteriza por poseer tres naves desarrolladas en ladrillo, conservando la central en su arco de herradura la ascendencia mudéjar. Cristóbal Colón lo visitó para cumplir una promesa formulada a la virgen en los momentos más difíciles de su travesía.

 

 

Cocheras para locomotoras
La revolución industrial irrumpió en Huelva un tiempo después que en otras partes del mundo, pero su impacto sobre la localidad fue de gran magnitud, tanto en cuanto a las condiciones positivas como negativas. Gracias a la mencionada revolución llegarían también las nuevas tecnologías traídas en el último tercio del siglo XIX por las explotaciones mineras de los ingleses, que por ejemplo desembocarían en la introducción del ferrocarril y en el desarrollo del puerto.

Las cocheras para la reparación de máquinas y locomotoras de la Junta de Obras del Puerto son de principios del siglo XX (1909-1912), y forman parte del patrimonio cultural local, como fuertes símbolos de un momento de fuertes cambios sociales y urbanos.

Su fachada muestra cierta influencia modernista, al igual que la totalidad del dibujo exterior. El conjunto pertenece todavía al Puerto Autónomo de Huelva y fue realizado por el arquitecto Francisco Montenegro Calle.

 

 

Ermita de la Soledad
De acuerdo a la mayoría de los registros históricos, se trata de la primera parroquia onubense desarrollada en el período de advocación del apóstol Santiago. Fue sede desde el siglo XVII de las Cátedras de Latinidad y Gramática creadas por Diego de Guzmán y Quesada, que transforman a este lugar en el primer centro docente de enseñanza Media y Superior de Huelva.

Es un sencillo edificio, muy ligado a la historia de la provincia por los múltiples usos que ha tenido. Se destaca el hecho de haber sido el lugar donde detuvieron al poeta Miguel Hernández en su huida hacia Portugal tras la Guerra Civil española.