Esta bella localidad se encuentra localizada en una altiplanicie que se encuentra limitada entre el río Barbata y la montaña de Sagra.
Posee una abundante patrimonio arquitectónico, fundamentalmente religioso,entre las que cabe destacar la Colegiata de Santa María la mayor, que data des siglo XVI y su estilo es un híbrido entre el arte renacentista y el gótico tardío. La iglesia de Santiago fue construida a finales del siglo XV. El convento de Santo Domingo, que fue construido en el siglo XVI fue convertido en un teatro al final del siglo XIX.
Capítulo aparte merece hablar de la buena cocina que se elabora en estas tierras. Además es una cocina de fácil elaboración y que recoge los productos de la tierra para convertirlos en exquisitos platos. Entre los mismos podemos destacar embutidos típicos, legumbres, hortalizas y verduras, todo ello habitualmente regado o cocinado con magnífico aceite de oliva.
También en estas tierras nos encontramos con una interesante mezcolanza, debido a que durante mucho tiempo fue cruce de caminos,entre la cocina andaluza, la levantina y la navarro aragonesa. También nos encontraremos con interesantes platos elaborados con el producto de la matanza del cerdo. Entre las viandas más destacadas se encuentran el remojón de San Anton, conejo, cordero y pescado.
Por las características de esta tierra la uva que da la misma es una delicia para el paladar, además de conseguirse diferentes tipos de la misma.
Esta tierra fue fundada por los árabes partiendo de los vestigios dejados por los romanos, que en esta tierra, se supone que Patricios, crearon magníficas villas. La planta urbana que tiene la misma pertenece a esta ocupación, teniendo durante aquella época la típica planta y los edificios característicos de la misma. Perteneció al ducado de Alba y hasta el año 1953 formó parte de la Diócesis de Toledo. La pertenencia a la misma es una de las explicaciones de la gran cantidad de arquitectura religiosa que existe en la misma.