La Metropolitana, que está situada al sur de la provincia y limita al norte con la comarca de El Andévalo, al oeste con la Costa Occidental de Huelva, al sur con el Océano Atlántico y al este con la comarca de El Condado de Huelva.
Las administraciones municipales de Gibraleón, Aljaraque, Moguer, Huelva, Palos de la Frontera, San Juan del Puerto y Punta Umbría componen esta comarca. En Moguer, una de las ciudades más destacadas de esta comarca, se puede disfrutar del Paraje Natural Laguna de las Madres y Palos, con una amplia variedad de especies animales y vegetales. También se encuentra la laguna Dehesa del Estero Domingo Rubio y el corredor hasta el Parque Natural de Doñana, que es un espacio natural donde se distingue entre la flora local el pino piñonero, matorral de jaras, lentisco, palmitos o jaguarzos, y entre la fauna jabalíes, nutrias, garzas reales e imperiales, patos cuchara, garcilla bueyera, camaleón y otras especies. Y también se pueden visitar las Playas de Mazagón, que son un conjunto de barrancos arenosos que forman un territorio virgen.
En cuanto a edificios históricos la ciudad de Moguer ofrece el Monasterio de Santa Clara, la Capitalla del Hospital Corpus Christi -levantado en el siglo XIV-, la Parroquia de Nuestra Señora de la Granada, el Puerto de la Ribera que antiguamente contaba con muelle de carga, varadero y astilleros y, entre tantos otros, el Convento de San Francisco, que actualmente es la sede del Archivo Histórico Municipal y la Biblioteca Iberoamericana.
Otro de los municipios destacados de la comarca metropolitana es Punta Umbría, un lugar donde la riqueza natural está representada por las Marismas de Odiel, la Laguna Portil y el Paraje Natural de los Enebrales, todas zonas protegidas. Entre sus edificios de riqueza histórica se destaca el Yacimiento Romano del Eucaliptal, la Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes, la Torre Almenara y el Casco Antiguo.
El Casco Antiguo es una localidad contemporánea que igualmente conserva su magia marinera. De muy reciente creación, está conformado por calles angostas que se van combinando con extensas avenidas. La ciudad dispone de un paseo costero que se extiende por todo el sector de playas, un puerto con tradicionales canoas y una panorámica plaza.
En Punta Umbría hay tres iglesias de poca antigüedad, ya que la primera fue construida en 1950. Estas son la Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes, la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y, por último, la Iglesia de Santa María del Mar. La Iglesia Nuestra Señora de Lourdes fue el primer templo en levantarse en la población de Punta Umbría. Y se destaca a uno de sus lados su bella torre campanario, rematada por una cúpula.
Entre los lugares destacados de este municipio también se debe nombrar la Torre Almenara, conocida también como Torre Umbría. Fue mandada a construir por el Rey Felipe III entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII. En sus orígenes formaba parte de un sistema de vigilancia con hogueras, utilizado para la defensa de la costa de los continuos ataques de los piratas turcos. Es una torre cilíndrica de 15 metros de altura y se construyó con los fondos provenientes de un impuesto especial, que consistía en un maravedí (antigua moneda española) por cada libra de pescado capturado por los marineros del lugar.
El Yacimiento Romano el Eucaliptal es otro punto digno de destacar, que fue bautizado de esa manera por la gran cantidad de eucaliptos que se encontraron en el punto clave del yacimiento. Está localizado en la franja norte del caso urbano actual de Punta Umbría. Sobre 1993, la Universidad de Huelva comenzó una excavación que como resultado arrojó el descubrimiento de varias áreas básicas de este yacimiento, como por ejemplo la necrópolis, la fabrica de salazón, el hábitat y la zona de elaboración de garum, nombre dado a una salsa de pescado muy valorada en la época.
En cuanto a la fauna, se encuentran en esta zona más de 300 especies, debido a la abundancia de comida al ser una zona rica en peces, insectos y reptiles. Las especies de aves más comunes son los Flamencos, la Garza Real, la Garza Imperial, la Grulla, el Aguilucho lagunero y la Cigüeña negra, entre otras.
La vegetación es significativa. Allí se encuentran pinos, sabinas, juncos, espadañas, romero o lentisco, y no podemos olvidar los bosques que rodean el litoral y las salinas, éstas ultimas son explotadas para la economía de la zona, pero siguiendo normas para su mantenimiento como Paraje Natural.
Continuando con el recorrido por los municipios que integran la Comarca Metropolitana, es imposible no considerar también a San Juan del Puerto.
Se trata de una zona en la que cobran vital trascendencia el Río Tinto y sus marismas. En sus alrededores nos topamos con un bello y tradicional paraje denominado Salinas del Tinto, localizado a un kilómetro de distancia del casco urbano. La antigua producción de sal marina en la zona fue la causa de su nombre.
Este paraje, patrimonio de San Juan del Puerto, alberga una gran riqueza de fauna y flora que lo dota de una incomparable belleza natural, motivo para el ocio y práctica de turismo ecológico. Pueden desarrollarse diversas actividades recreativas, como el cicloturismo o senderismo, pudiéndose realizar un itinerario natural a través de un sendero interpretativo que nos informa de las diferentes especies de la zona, hasta llegar al antiguo muelle embarcadero.
También allí se encuentra el Muelle del Tinto que es uno de los lugares más emblemáticos de San Juan del Puerto, debido la trascendencia y seña de identidad que supuso para el municipio la actividad marítima, en los últimos años muy ligada a la exportación de minerales originarios de la mina del Buitrón. Aún hoy se pueden observar los originales palos que conformaban la barrera original de éste histórico muelle.
Actualmente se están desarrollando acciones de recuperación, con el propósito de la restauración y conservación del mismo como patrimonio histórico estrechamente vinculado a la identidad del municipio. Escalinata, mirador, anexo a la base de una antigua grúa y rampa para embarcaciones son algunos de los servicios e infraestructuras de las que dispone, con la posibilidad concreta de desarrollar deportes náuticos, transformándose en un lugar privilegiado para el ocio en este sector de la desembocadura del Tinto.
Otro de los espacios destacados de San Juan del Puerto es La Campiña. Para cualquier persona que disfrute de las rutas a caballo o bicicleta, uno de los recorridos más seductores será desplazarse a lo largo de la Campiña hasta el paraje de la Torre, denominación que se debe a la existencia en la zona de una Torre-Fortaleza árabe, que se remonta al siglo XIII, anterior al período de repoblamiento del municipio, y que se había destinado a la vigilancia y defensa del territorio.
Este sector, con un cortijo de trascendente valor etnográfico, dispone además de una ganadería de reses bravas que se destaca claramente en la región.
En cuanto a los monumentos históricos de San Juan del Puerto se pueden destacar: los Restos de la Torre Fortaleza Árabe, que está situada a 5 kilómetros de la ciudad y es el testimonio de la presencia árabe-musulmana en San Juan del Puerto antes de que fuese repoblada, y la Iglesia Parroquia "San Juan Bautista", que es uno de los monumentos fundados con posterioridad a la creación de la villa en 1468. El edificio se destaca por sus preciadas imágenes, esculturas y objetos de orfebrería.