Situada en una encrucijada que desde tiempos remotos fue un nudo de comunicaciones entre las provincias de Granada y Córdoba, nos recibe con plantíos inmensos de olivares y bosques de encinas.
Posee auténticos tesoros medioambientales como las Lagunas de Archidona y las lagunas de La Grande y la Chica. Con grandes tesoros medioambientales es un destino poco conocido para aquellas personas que gustan de este tipo de espacios, lo que hará que nuestra estancia sea tranquila rodeado de un entorno agrícola.
Lugar de paso obligado entre la Andalucía del Guadalquivir y la Andalucía de la estepa y la montaña. Esto, con el paso de siglos, hizo que se halla convertido en un converger de viajeros que se dirigían de un lado a otro de Andalucía. También provocó que las comunicaciones en esta zona se desarrollaran desde muy pronto.
En los campos, el sempiterno olivar nos saluda que en su mellada geografía vegetal tantos y tantas historias han atesorado. También tierra promisoria para la ganadería extensiva y sus productos así como para la aparición de cooperativas textiles.Aún y todo, la agricultura sigue siendo la principal actividad en estas tierras por lo cual la mayor parte de la población sigue conservando los antiguos ritos de mirar al cielo, esperando el tiempo adecuado y la temperatura templada que hará que los cultivos reverdezcan una vez más, atestiguando que nos encontramos en una tierra eminentemente agrícola.
Sus calles, sus plazas, sus monumentos, nos hablan de una tierra rica también en manifestaciones artísticas muchas de las cuales nos hablan de extraordinarios maestros de obra y escultores que supieron plasmar en sus monumentos su buen hacer proveniente de siglos de tradición. Archidona es sin lugar a dudas el municipio dónde mayores muestras de esa especial genialidad artística podemos encontrar, con muestras palmarias del paso de varias culturas diferentes en su castillo, su mezquita, su iglesias o sus conventos que entretejen un recorrido cultura en el cual los visitantes deambulan entre extasiados y encantados. Urbanismo destacado por siglos en el cual el rico patrimonio se nutre de arte, historia, costumbres y la artesanía y un modo singular de entender la vida por parte de sus moradores.
Todas estas características anteriormente reseñadas hacen de esta comarca especialmente proclive para aquel turismo que se encuentra interesado por la “pequeña historia”, que no historia pequeña, de los pueblos que conforman esta comarca de Málaga. Los siglos de historia pesan, y para bien, en el maravilloso legado que aún hoy el visitante puede observar y que hacen de esta comarca una de las más visitadas de toda la provincia.
Otra, quizá, de las bellas artes, la gastronomía es posible encontrarla en cada venta y en cada figón, con platos que cautivarán al gourmet más exigente: ajoblanco, bornonía, cachorreñas, carne con vitualla, estofado, migas, pisto, papadúas y como postre un amplio surtido de repostería tradicional que a buen seguro nos endulzará el paladar.
Sus fiestas y tradiciones también nos hablarán de sus gentes y su historia y llamarán la atención de los visitantes de esta zona, dejando un recuerdo imborrable en su retina y en sus corazones y también nos hablarán de intento arte de disfrutar de la vida de sus lugareños.