Priego de Cordoba

Los primeros indicios de asentamientos humanos en la localidad provienen del paleolítico medio y nos hablan de una localidad que tienen una privilegiada situación geográfica lo cual resulta confirmado por el interés que tuvo para el imperio romano esta localidad que fue ocupada entre los siglos IIIy V antes de Cristo.

Durante la época del Califato de Córdoba esta localidad fue la capital de una de las coras (provincias) que tenía el mismo, inclusive se debe a muchos de los lugareños de esta zona la victoriosa campaña de guerrillas que llevó el emir Muhamad I en la lucha fraticida que durante la última mitad del siglo IX se produjeron por el control del califato.

Tras la desaparición del Califato esta localidad se englobó dentro del reino Zirita de Granada y con posterioridad del Reino de los Nazaríes. En el año 1.225 las guerras intestinas entre musulmanes fueron aprovechadas por el rey Fernando III para hacerse con el control de la localidad y tras la toma paso a engrosar parte de las tierras de la Orden de Calatrava que sirvieron de cabeza de puente para el desarrollo de la reconquista.

Tras un pequeño periodo en que nuevamente es dominada por los nazaríes, llegado el año 1.341 Alfonso XI la retoma pasando a partir de ese momento a la Casa de los Aguilar. Durante el siglo XVI y XVII la localidad sufrirá altibajos con épocas de desarrollo y de declive tanto en lo económico como en lo político.

Será con la llegada del siglo XVIII cuando tras la expulsión de los moriscos de la localidad, llegue la verdadera expansión del núcleo urbano llegando a tener una población de 3.000 personas y siendo uno de los centros principales de la industria de la seda lo que, como evolución lógica, traerá el desarrollo de una importante industria textil durante los dos siglos siguientes.

Uno de los principales atractivos de la localidad es el Barrio de la Villa cuyos orígenes se remontan a la época andalusí y que fue el origen del pueblo que existe en estos momentos. Nació a la sombra del castillo y sus límites eran el Balcón del Adarve. Ha sido declarado monumento histórico artístico en el año 1.972. El principal atractivo del mismo son sus calles que tienen la misma planta urbana que el barrio del Albayzín en Granada o de la Judería de Córdoba y que se caracteriza por la sinuosidad de sus calles, la estrechez de las mismas y el tener casas encaladas con adornos florales. Otro de los atractivos turísticos de la ciudad es la fortaleza árabe que durante los siglos XIII y XIV, tras pasar la localidad a manos cristianas, fue reformada. Su carácter militar hace que la construcción tenga fundamentalmente una función defensiva y se halla compuesta por varias torres cuadrangulares y una en forma cilíndrica. En el año 1.991 la Junta de Andalucía le otorgó una mención especial con la que reconoce a los castillos que se encuentran dentro de la Comunidad autónoma de Andalucía. Dentro de su arquitectura defensiva destaca la Torre del Homenaje que también recibe el apelativo de “Torre Gorda” y que en el año 1.943 recibió la categoría de Monumento Histórico – Artístico y que con sus imponentes 30 metros domina por completo el patio de armas.