Profundos desfiladeros se extienden entre altas Sierras dando como resultado uno de los conjuntos paisajísticos más importantes de todas las comarcas que conforman Málaga.
Tiene como mérito el ser la única zona de la provincia que ha sido declarada como Reserva de la Biosfera que engloba al Parque Natural de la Sierra de las Nieves y a nueve pueblos y el resto de la comarca es un auténtico lujo tanto desde el punto de vista patrimonial, histórico y medioambiental. Con una riqueza biológica fuera de toda duda la misma posee la población de cabra montesa más importante de toda Andalucía.
La Sierra de Las Nieves se encuentra perlada de un manto verde que le sirve de abrigo y sin abandonar este color, toda la gama cromática se halla representada en la misma. Esta riqueza ecológica ha hecho que se encuentre protegida por la catalogación como Parque Natural y Reserva Mundial de la Biosfera. El pico más alto de Málaga se encuentra en su seno y los 1.919 de piedra caliza El Torrecilla domina toda la provincia y cuenta con centenares de acuíferos que se encuentran bajo las sierras y del cual podemos ver brotar una gran cantidad de manantiales, algunos de los cuales se metamorfosean en ríos como el Turón, Seco, Grande, Guadalteba, Verde, Real y Ojén. La Sierra de las Nieves tiene una gran riqueza en flora, fauna y vegetación. Sus bosques son prolíficos en alcornoque, encina, matorral mediterráneo y pinar autóctono y una gran representación de flora rupícola de gran interés como el quejigo de montaña, pinsapo.
La fauna se desglosa la cabra montesa, nutria y una nutrida representación de aves.
Por todos estos parajes naturales existen una gran cantidad de rutas que se pueden disfrutar tanto a pie como en bicicleta o caballo por muchos de sus municipios mientras vamos deleitándonos en la observación de un paisaje como pocos en el cual se entremezclan pueblos ecológicos y restos arqueológicos del neolítico, de la época de la dominación romana, del paso de los musulmanes por la península ibérica.
Esta última es fácilmente identificable en las calles, plazas, acequias y molinos que nos encontraremos durante nuestro deambular y en el que seremos capaces de “respirar” el aroma de Al – Andalus que se conserva en estas tierras.