El topónimo proviene del abundante granito del cual esta compuesto el suelo de esta comarca. Aprovechando esta abundancia, y durante muchos siglos, arquitectos y canteros, horadando la tierra, utilizaron este material para construir iglesias catedralicias, ermitas tardo-góticas y diversas obras de construcción civil que jalonan inmensos espacios de encinares.
En los 3.500 kilómetros cuadrados que la forman se encuentra una de las partes que forman la Sierra Morena Cordobesa y que recibe el nombre de batolito de los Pedroches. Formando una pelillanura con altitudes que oscilan entre los 500 y los 800 metros, poblada de suaves lomas y con una cierta inclinación hacia el oeste, este territorio es la frontera natural entre las cuencas del Guadiana y del Guadalquivir. Bien comunicada por el eje central que forma la carretera C-420, en sus márgenes se agrupan los pricinpales pueblos como es el caso de Belalcázar, Hinojosa, Pozoblanco y Villanueva de Córdoba. Alcarejos, si desde Córdoba venimos, es la puerta natural de esta comarca a partir de la cual para llegar a Los Pedroches podremos optar por un buen número de caminos y carreteras.
El paisaje que nos recibirá a medida que vamos avanzando por los caminos es el de la dehesa de encinar aunque una vez que nos internemos por la sierra el camino se volverá mas anfractuoso encontrándonos entonces con valles fluviales y montes boscosos en los cuales abunda la caza.
Los ríos, Guadamatilla, Guadalmez y Yegua proveen en sus márgenes de bosque de galería dónde se guarece una variada avifauna.
Esta comarca, bautizada por los árabes con el nombre de Fash al-Ballut, tierra de las bellotas, posee una abundante cabaña de porcino, vacuno y ovino cuyas principales agrupaciones se encuentran en Villanueva de Córdoba y Pozoblanco. Este último pueblo, gracias a su posición central dentro de la comarca y a la riqueza generada por la explotación ganadera, es sin lugar a dudas, la capital administrativa y económica de la comarca. De tradición minera, actualmente inactiva por la poca rentabilidad, la actividad agropecuaria se ha convertido en el motor económico de la comarca haciendo de la actividad agrícola, de índole cerealista y olivarero, un complemento marginal aunque también esencial de la actividad económica.