La Comarca Valle del Guadalhorce en Málaga

Encrucijada de grandes valores naturales, esta comarca cuenta con la ventaja de tener extraordinariamente próximos grandes espacios naturales como El Parque Natural Sierra de las Nieves, el desfiladero de los Gaitanes, los embalses del Chorro y los Montes de Málaga.

La diversidad de paisajes que podemos encontrar en esta demarcación territorial es amplia. Podremos contemplar en íntima comunión a los olivos con los almentdros , zonas llanas rebosantes de trigales y huertas todo ello enmarcado por un conjunto de sierras que nutre de agua, a modo de maná celestial, a todo el paisaje sobre el que reinan en las alturas.Al mismo tiempo podremos observar moteando el paisaje casas de labranza y caseríos y que se integran perfectamente en este magma de verdor.

Sendero fluvial que cruza el valle, el río Guadalhorce sirve de cobijo a una enorme cantidad y variedad de aves y otros tipos de especies animales lo cual hace que sea un lugar muy apetecible para hospedarse, en sus inmediaciones, a aquellos que disfrutan del medio natural.El desfiladero de los Gaitanes, también llamado Garganta del Chorro, en dónde se unen los ríos Turón, Guadalete y Guadalhorce, desde sus 400 metros de altitud, es uno de los miradores naturales más espectaculares de este río.

El Valle, gracias a su clima y a la riqueza, tanto natural como agrícola, deja buena muestra, en sus restos históricos desde el neolítico, de la predisposición natural de este valle para los asentamientos humanos.

Agua, monte, playa, todo se encuentra próximo a esta comarca, abriéndose paso por el desfiladero de los Gaitanes, nos adentra en un valle rico en huertas regadas por las sierras próximas, repletas de alcornocales, pinos y castaños y en las alturas nos contemplan pinsapos y quejigos. La especial configuración del valle hace que en el mismo, con una temperatura templada todo el año, existan una infinidad de microclimas que hacen que la inversión agrícola sea provechosa.

En los restos prehistóricos e históricos que jalonan esta demarcación territorial podemos encontrar un crisol de culturas, dónde la impronta de romanos, árabes, judíos y castellanos se funden dando lugar a un conjunto de costumbres y tradiciones que llegan a la actualidad. Las huellas de todas estas culturas son palpables en la arquitectura que jalona estas tierras.

 Como no podía ser menos esta comarca también esta dotada de una gastronomía típica que es posible degustar en muchos figones, hoteles y restaurantes que la pueblan y además de disfrutar de sus viandas podremos explorar los pueblos en los que se encuentran visitando sus museos, edificios nobles y casas típicas que se extieden dónde los cortijos y la huertas terminan.