Comarca Valle del Guadiato en Córdoba

 

El Valle del Guadiato recibe su nombre del río que atraviesa el mismo y que proporciona al visitante una zona medioambietal de primer orden así como un paisaje soberbio.

Enclavado en el noroeste de la península tiene una superficie de 2.512 kilómetros cuadrados en la cual se distribuyen 11 municipios: Bélmez, Los Blázquez, Espiel, Fuente Obejuna, La Granjuela, Obejo, Peñarroya – Pueblonuevo, Valsequillo, Villaharta, Villaneva del Rey y Villaviciosa de Córdoba.

La comarca se encuentra perfectamente comunicada por carretera con la meseta, Extremadura y el resto de Andalucía. Se trata de una zona de la provincia de Córdoba en la cual se respira tranquilidad en un entorno de con un paisaje inigualable en el cual habita una fauna y una flora de gran valor naturalístico, importantes muestras del rico patrimonio histórico – artístico que tiene la provincia y zonas de alto valor cinegético para los amantes de la caza. Los parajes de esta comarca la hacen especialmente adecuada para la práctica del turismo activo con zonas especialmente indicadas para la práctica del senderismo, cicloturismo y actividades acuáticas.

El río, nos referimos al Guadiato que da nombre a la comarca, discurre placidamente por el valle con el cual coincide la comarca, siendo regado desde su nacimiento en Fuente Obejuna por multiples afluentes que se unen a él, bajando el mismo paralelo a Villaviciosa hasta que desemboca en el río Guadalquivir.

El bosque mediterráneo es el más característico de esta comarca, aunque algunas de las zonas boscosas han sido alteradas de su flora inicial debido al repoblamiento realizado con otras especies arbóreas. Aún y todo todavía son abundantes los bosques de encinas, alcornoques, quejigos y matorral y en las riberas de los ríos podemos encontrar bosque galería en buen estgado de conservación. La avifauna, que en la temporada invernal suele guarecerse en los embalses de Puente Nuevo y Sierra Boyera, es muy abundante y en los mismos encontraremos colonias de ánade real, focha, pato colorado y cormorán.Los riscos son el territorio propio de las rapaces y en la sierra podremos encontrar cerrejones cinegéticos en los cuales habitan ciervos y jabalíes.

A raíz del descubrimiento de yacimientos de carbón a partir de 1.778 la comarca vivió un inusitado despegue económico el cual se acrecentó cuando transcurría la segunda mitad del siglo XIX cuando sociedades de explotación minera extranjera, Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya, accedieron a lotes de explotación de mineral en la comarca. A mediados de los años 60 del pasado siglo, cuando el mercado carbonífero entro en crisis esos lotes empezaron a ser explotados por la empresa pública Encasur. Este declive de la minería hizo que la industria que se había implantado gracias a ella también se viese arrastrada a la quiebra provocando que para intentar subsistir lo que hasta ese momento habían sido pozos de extracción se convirtiesen en explotaciones a cielo abierto. Afortunadamente la llegada de centrales térmicas, como la de Puente Nuevo, que utilizan como combustible el carbón palio en alguna medida el abandono que se estaba llevando a cabo de la industria extractiva del carbón.

La agricultura en esta comarca no ha tenido mucha relevancia y los sembríos más característicos son los del olivar, el cereal y el encinar que sirve de alimento a la cabaña ovina y porcina.